domingo, 9 de junio de 2013

Hurrengo batean, akaso.

Badu zoriontasunak alde ilun eta tristea.
Badu tristurak alde erromantikoa.

Nostalgiaz beste egiteko zorian dauden papar handituak,
harrotasunez gogoratzen ditugun fantasia faltsuak.

Badu zoriontasunak alde ilun eta tristea.
Emozioa bera txikitzeko nahikoa den argi disdira zitala gure burmuinean.
Mundu zabal honetan,
milaka miloi pertsonaren artean,
bapatean, bat-batean,
bakar baten falta sumatzea.
Gure perspektika distortzionatuak mozorrotutako momentuen falta,
barren barrenean,
odolgabetu arte kasik.

Eta badu tristurak alde erromantikoa.
Gorroto zaitudan arren,
inor baino gehiago,
beste inor bezain beste,
maite zaitudalako.
Itzal handi,
itzal hotz,
itzal maltzur.
Nire bihotza besarkatzen duzunean,
ulertzen dut azkenean,
badago masailetatik behera doazen malko gardenetan ere,
nire paradisu partikularraren kutsua.

Ez dago min bako zoriontasunik,
ez dago plazerrik gabeko negarrik.


Beharbada hori da era bakarra.

domingo, 26 de mayo de 2013

Interesantes conclusiones de estudios sobre la felicidad:
Cada vez que avanzamos hacia un estado deseado, rápidamente nos acostumbramos y volvemos al nivel de felicidad del que gozábamos en la localización previa. Es decir, nos esforzamos en correr muy rápido para no llegar a ninguna parte. Los bienes materiales no nos hacen más felices, pero sentimos que los necesitamos si la gente a nuestro alrededor los tiene (¿preferirías ganar 500 euros en un mundo donde todos ganan 250, o 1000 en un mundo donde todos ganan 2000?). Y de igual manera, aquellas cosas que ansiábamos hace tan solo un momento, una vez que las hemos conseguido, no nos satisfacen más a medio-largo plazo y deseamos seguir acumulando más y más objetos con la errónea idea de que nos proporcionarán la verdadera felicidad. Los psicólogos afirman que no importa el coche que tengamos, ganar más o menos dinero a final de mes, que nos toque la lotería o acostarnos con alguien, al final, tras el breve incremento en el nivel de satisfacción, nos adaptamos y volvemos a la línea de base. Sorprendentemente, hay evidencias que muestran que mujeres que se han sometido a una operación de aumento de pecho, sufren efectos positivos a largo plazo en su nivel de felicidad. Pero no te preocupes, seguramente no tengas que pasar por el quirófano. La mayoría de la gente afirma ser razonablemente feliz siempre que se cumplan unas condiciones de calidad de vida mínimas: control personal sobre la vida de uno, autonomía, salud, integración social y libertad.

Quizás tengamos que simplificar, menos es más.

martes, 5 de marzo de 2013

8 de Marzo




Este viernes 8 de Marzo es el Día Internacional de la Mujer. No puedo dejar de preguntarme a mi misma si debería ser un día de celebración y del cual estar orgullosas o si, por el contrario, es una vergüenza que en pleno siglo XXI, mujeres de todo el mundo aún tengan que salir a la calle a pelear por los derechos más básicos.

Ya en 1909 el partido Socialista de los Estados Unidos declaró el último Domingo de Febrero el Día Nacional de la Mujer y a partir de ahí cientos y cientos de iniciativas han tenido lugar para reclamar el lugar que a la mujer le pertenece y se merece en cualquier sociedad. No por debajo y no por encima. Justo al mismo nivel que los hombres.

Sin embargo, es desolador y alarmante a partes iguales que cuando este viernes encendamos nuestras televisiones y miremos las noticias en ordenadores y móviles, lo que encontraremos serán hechos y estadísticas deplorables. Según la ONU, 7 de cada 10 mujeres han sido víctimas de algún tipo de violencia, ya sea física o sexual, durante su vida y UNICEF estima que unas 70 millones de niñas y mujeres hoy en vida han sido sometidas a la mutilación genital femenina sólo en África y Yemen. Y esto son sólo dos ejemplos. La lista es infinita y la discriminación hacia las mujeres ha adoptado y adopta múltiples formas y caretas bajo las que esconderse. Desde la esclavitud sexual y los matrimonios concertados hasta las desventajas laborales y el estigma social como consecuencia de un ejercicio legítimo y libre de nuestra vida sexual privada y personal.

Necesitamos un esfuerzo enorme y un cambio de mentalidad desde los gobiernos y autoridades vigentes en particular, cambiando leyes y permitiendo el fortalecimiento de las mujeres en la sociedad, y de la misma sociedad y los seres humanos en general, rechazando fervientemente cualquier intento de violar los derechos de las mujeres.

El día que el 8 de Marzo desaparezca como el Día Internacional de la Mujer porque no necesitemos seguir luchando para que tan lamentables injusticias dejen de ocurrir, entonces, y solo entonces, tendremos algo que celebrar. Todos los días deberían ser el Día Internacional de la Mujer, o lo que es más, todos los días deberían ser el Día Internacional de los Seres Humanos.

domingo, 24 de febrero de 2013

¿A qué huelen los recuerdos?





El olfato es el mayor evocador de recuerdos. Es el sentido que más y mejor activa la memoria.
Me pregunto por qué no tenemos máquinas que almacenen olores, al igual que tenemos cámaras de fotos para atesorar imágenes, para detener el tiempo y robarle un instante a la vida. Un instante incompleto me temo.
Creo que quizás sea porque no seríamos capaces de soportarlo. Quizás no podríamos vivir con el olor de la persona amada que hemos perdido, embotellado en un pequeño frasco en la segunda balda del armario del baño. Quizás nos volveríamos locos si cada noche sacáramos del cajón de la mesita de noche el frasco con el olor de las sabanas húmedas por el sudor tras un polvo y lo oliéramos por unos segundos, intentando revivir noches mejores en los que la soledad no era nuestra única compañera. Quizás no superaríamos la nostalgia honda por los tiempos pasados, que tienden a parecer siempre mejores de lo que en realidad fueron, al abrir el bote que guarda el olor de la sala de partos donde nació nuestro primer hijo, el olor de casa de amama justo antes de servir la comida los domingos o simplemente el olor a incienso y tabaco de aquella habitación que nos vio vivir.
Puede que sea mejor que nos conformemos con el mero recuerdo de un olor que fue, pero que ya no es.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Nos vamos a Puerto Rico

Tuvo que volver a escuchar aquellos primeros compases de la canción que marcó un antes y un después en aquella que fue su gran aventura. Todos los recuerdos, la emoción vivida, la felicidad, los nervios, todo volvió a estar otra vez muy presente. La canción que habían estado escuchando durante aquellos últimos días maravillosos que vivieron juntos. Aquellos últimos días de su amor; los últimos y los primeros en realidad. Habían sido demasiado cobardes.
Recuerda los bailes latinos, las canciones susurradas al oído con aquel acento delicioso.
El escenario que fue testigo de las dudas, las charlas y las ilusiones. El mismo que les escuchó reír hasta no tener más aire en los pulmones, hasta que las lágrimas caían de la manera más perfecta por sus mejillas coloradas por el sofoco, el estrés, la alegría y sobretodo una tontería inmensa que sólo podía ser fruto de la felicidad más honda. Dios, cómo bailaron en los espacios imparciales aquellos locos. Aquellos extraños que habían acabado sin saber cómo ni porqué juntos y revueltos, participantes todos de una misma comedia.



Aquellas reflexiones que escuchó hace ya mucho tiempo en una película de Isabel Coixet vuelven hoy a estar presentes.

"La felicidad es injusta. Cuando somos felices no nos damos cuenta, eso también es injusto. Deberíamos vivir la felicidad intensamente y tendríamos que poderla guardar para que en los momentos en que nos haga falta pudiéramos coger un poco, del mismo modo que guardamos cereales en la despensa o recambios de papel higiénico por si se acaba, ¿entiende?"
Y claro que lo entiende. ¿Quién no?

domingo, 17 de junio de 2012

Muchas páginas quedan aún por escribir.
¿Qué es un segundo? La unión perfecta.
¿Un minuto? El momento antes del momento.
¿Un día? 86.400 segundos.
¿Un mes? Relatividad.
¿Un año? Escuchar al cuerpo. Energías que van de boca en boca. Entender que no se puede tener todo. Entender que renunciar a algo no tiene por qué significar una pérdida. Saber esperar paciente, ansiosa, triste, inquieta, feliz. Correr. Parar. Sentir impulsos. El poder magnífico, aterrador, de los abrazos. Hablar con los ojos, escuchar con el estómago. Encontrarse brevemente para volver a perderse dentro de nada. Lo bonito. Abrir puertas y echar el cerrojo a otras. Cambiar, pero seguir siendo. Pasear. The Cat Empire, Angus and Julia Stone, The Head and The Heart y la lista de la primavera. Preguntar. No saber. Aprender. Aire, respiración y latidos. Conectar. Borrar las reglas escritas a lápiz.
Muchas páginas quedan aún por escribir y muchas canciones por bailar.

sábado, 31 de marzo de 2012

Peter Pan

Burua bakarrik zuen izaretatik at berarentzako handiegia zen ohe bigun hartan. Bi manta bere gorputz txikiaren gainean, lo egiterakoan pisu hura sentitzea gustatzen baizitzaion, segurtasun sentsazio goxoa eskaintzen zioten antza hartzdun bi manta zahar horiek. Horrela zegoen bada, hain berandutzat hartzen zituen gaueko bederatziretan, bere amatxo logelara sartu zenean, gauero ematen zizkion mila musuak emateko eta ahots kantariz desiatzeko aingerutxoekin amets zezan. Pasa ziren erritual hartako hamabost minutuak eta ama logelatik irtetzera zihoanean, umeak lokartu orduko helduek errekuperatzen duten bizitza horretako gauzatxoak egitera, ume politari azken begirada bota zionean, malkoak ikusi zituen haren masailetatik behera. Negarrak arnasa hartzea zailtzen zion arren, asmatu zuen azkenean, munduan gehien maite zuen pertsonaren begietara begira, azaltzea bere beldur sakon haren arrazoia. Ez zuen hazi nahi. Ume izan nahi zuen betiko. Denbora gelditu eta bere ohean berarekin gauero amesten zuen untxi zuri harekin betiko egon, manta horiek eta amaren musuek zaintzen zutelarik.



Urteak pasata berriro datoz bere burura untxi hura, hartzdun manta zaharrak eta amaren musuak. Baina batez ere, ezin du burutik kendu denbora betiko gelditzearen ideia.